Pensar mejor para decidir mejor.

El proceso se adapta al desafío. Mantiene una secuencia sencilla: comprender, definir, explorar, probar y ayudar al equipo a continuar.

01

Entender la situación.

Revisamos el contexto, los objetivos, las restricciones, la evidencia existente y las decisiones pendientes.

02

Estudiar personas y contexto.

Trabajamos con clientes, empleados y otros actores para comprender necesidades, comportamientos y experiencias.

03

Definir el problema.

Organizamos lo aprendido, identificamos patrones y acordamos qué problema merece atención.

04

Explorar y prototipar.

Desarrollamos opciones y las hacemos tangibles para aprender, comparar y mejorar.

05

Diseñar la experiencia.

Conectamos recorrido, servicio, producto, contenido, procesos y tecnología alrededor de las personas.

06

Equipar al equipo.

Entregamos herramientas, principios y formas de trabajo que permiten continuar después del proyecto.

El resultado debe ayudar a actuar.

Una comprensión compartida.
El equipo reconoce el problema y por qué importa.

Decisiones concretas.
Las prioridades y próximos pasos están definidos.

Capacidad para continuar.
El conocimiento y las herramientas permanecen en la organización.