Entender la situación.
Revisamos el contexto, los objetivos, las restricciones, la evidencia existente y las decisiones pendientes.
El proceso se adapta al desafío. Mantiene una secuencia sencilla: comprender, definir, explorar, probar y ayudar al equipo a continuar.
Revisamos el contexto, los objetivos, las restricciones, la evidencia existente y las decisiones pendientes.
Trabajamos con clientes, empleados y otros actores para comprender necesidades, comportamientos y experiencias.
Organizamos lo aprendido, identificamos patrones y acordamos qué problema merece atención.
Desarrollamos opciones y las hacemos tangibles para aprender, comparar y mejorar.
Conectamos recorrido, servicio, producto, contenido, procesos y tecnología alrededor de las personas.
Entregamos herramientas, principios y formas de trabajo que permiten continuar después del proyecto.
Una comprensión compartida.
El equipo reconoce el problema y por qué importa.
Decisiones concretas.
Las prioridades y próximos pasos están definidos.
Capacidad para continuar.
El conocimiento y las herramientas permanecen en la organización.